Devoción a Santa Librada

La tradición folclórica panameña es rica y abundante en manifestaciones y los pueblos interioranos se preocupan por conservar las festividades religiosas.

Una de las más esperadas es la de Santa Librada, la patrona del pueblo de Las Tablas.

Las festividades de Santa Librada en Las Tablas inician con el recorrido comunitario de la santa.

El 19 de julio desde temprana horas de la mañana miles de devotos nacionales y extranjeros se dirigen hasta su templo para rendirle tributo. Allá le llevan como ofrendas cabellos, prendas y pagan diversas mandas como forma de agradecimiento por los milagros concedidos.

A partir de las 4:00 de la tarde es el gran recibimiento de Santa Librada La Peregrina, quien es traída de la entrada de Las Tablas hasta la iglesia acompañada de alegres tamboritos, pito y caja y una multitudinaria cabalgada.

La procesión recorre esta noche las principales calles del pueblo, la imagen de Santa Librada sale a las 9:00 de la noche ataviada con sus joyas y hermosas flores naturales.

Después del recorrido, se ofrece un espectáculo de fuegos artificiales para dar paso a la tradicional serenata que da inicio  a las 12 medianoche del 20 de julio donde La Moñona como se  le llaman, recibe cientos de artistas típicos de la región que llegan a rendirle homenaje.

La devoción a Santa Librada llega a Las Tablas en el año 1,671, cuando un grupo de españoles emigraron de la ciudad de Panamá,  por los frecuentes ataques por el pirata Henry Morgan,  estos españoles oriundo de Galicia llegaron a la Ermita de La Santa Cruz, lo que hoy es el barrio de Punta Fogón, en el distrito de Las Tablas, y allí se establecieron junto con su devoción por Santa Librada y construyeron la primera capilla, donde propagaron su fe.   Estos colonos construyeron sus viviendas con los restos de las embarcaciones y así fueron llamados la gente de Las Tablas.

Actualmente se reconocen cuatro imágenes de Santa Librada

La Peregrina,  es la primera imagen en llegar nuestro pueblo, fue traída por los españoles quienes trataron de colocarla en un santuario por cumplimiento de una promesa solemne hecha echa en alta mar cuando fueron derrotados y a la deriva trataban de llegar a puerto seguro.

La Pequeñita, al llegar a la iglesia Santa Librada en la pared frontal  en una sencilla hornacina se encuentra la cual fue hecha algunos años después de construida la primera iglesia,  está confeccionada en madera del siglo XVIII es posible que sea la segunda imagen de Santa Librada en la región.

La Moñona, imagen que adorna el altar mayor fue confeccionada a finales del siglo XVII, es de fabricación criolla, fue restaurada y actualmente conserva su policromía original en su interior.

La Chola, 1,862 llega en una caja de madera flotando en el agua, cerca de la playa de Mensabe con un escrito que decía esta es Santa Librada de allí el nombre que desde entonces le hizo popular al nombre de Santa Librada. Esta imagen es la que se utiliza en la procesión, tuvo su nicho detrás del retablo mayor y para el siglo XX se le confeccionó su retablo en el área lateral a la entrada de la iglesia.